Descripción
Una cocina en una azotea, un anfitrión local y un grupo reducido con ganas de cocinar: así empieza esta clase de paella en una azotea de Barcelona. Dura dos horas y media y es práctica de principio a fin, no una demostración.
Para romper el hielo se prepara entre todos una sangría casera, y se aprende cómo mezclan los lugareños fruta, vino y sabores. Con la copa en la mano, el anfitrión habla del origen de la paella, de sus variantes por regiones y de los ingredientes de una versión auténtica.
Luego toca cocinar una paella de marisco tradicional desde cero: el sofrito, el caldo y el punto del arroz, con consejos prácticos que luego puedes repetir en casa. Mientras la paella se hace a fuego lento, la sangría o el vermut siguen en la mesa y la azotea pone el ambiente. Incluye pan con aceitunas, ensalada de tomate, fruta fresca, agua, delantal y receta para llevarte.
Al final os sentáis juntos a comer lo que habéis cocinado. Va bien en pareja, con amigos, en familia o viajando solo, y deja un sabor muy local de Barcelona.